No sé estar triste. No sé serlo. Me enseñó a no saber. Imaginadme triste...
Tan irónico como suena, el único motivo por el que podría sentir tristeza sería por ella ahora. Y no lo hago. Sería injusto estar triste por quien te hizo ser feliz. Aún habiéndose ido.
Tiene que ser cierto el tópico de que con todos los kilómetros de distancia que pueda haber si te pensamos aquí, estás. O algo así.
(Sigues viva, lo sé.)
No te voy a dar las gracias por estos años porque vas a seguir. No te voy a desear suerte porque no te hace falta. Y creo que ni hace falta decirte todo lo que te quiero. (Disfruta, quiere, y liga mucho). Y acuérdate de mí de vez en cuando.
